Como su nombre indica, se centran en hacer lucir la piel de rostro y cuello en su mejor versión, sin que sus efectos puedan cambiar o remodelar los rasgos. Están dentro del catálogo de tratamientos de la medicina estética regenerativa, convertida en tendencia en alza porque cada vez se buscan resultados más naturales y progresivos. Cada procedimiento se personaliza y enfoca en mejorar sin transformar, y los grandes protagonistas de esta nueva era de tratamientos regenerativos son las células madre, los exosomas, los factores de crecimiento y los polinucleótidos.
La mesoterapia aplicada en cara y cuello, popularmente conocida como “vitaminas”, es un tratamiento consistente en la infiltración con microinyecciones de un coctel de principios activos como péptidos, coenzimas, aminoácidos, oligoelementos o vitaminas en una base de ácido hialurónico. Actúan con un efecto flash inmediato, además de prevenir el envejecimiento cutáneo, e igualmente se indica para la falta de luminosidad y deshidratación de la piel. Su poder revitalizante corrige las líneas de expresión superficiales, mejorando la calidad de la piel y unificando su tono, recuperando el aspecto fresco del rostro. Para ver unos resultados a largo plazo, se recomienda un mínimo de 5 sesiones
Procedimiento mínimamente invasivo
Resultados desde la primera sesión
Doble estimulación del colágeno: física y química
Precios asequibles
Un innovador tratamiento que se aplica con Micromesoterapia Los exosomas son pequeñas vesículas extracelulares que desempeñan un papel muy importante en la comunicación celular y la reparación de tejidos en el cuerpo humano. Aunque no son células en sí mismas, actúan como mensajeros que transportan información genética, proteínas y otros compuestos bioactivos entre las células. Para su uso en medicina estética, destacan aquellos obtenidos de las células madre de origen vegetal, como la Rosa Damascena o la Centella Asiática, o los de Calostro Bovino. La terapia con exosomas mejora la comunicación entre las células, promoviendo la regeneración de los tejidos y revitalizando células envejecidas o dañadas sin dejar huella.
Este innovador tratamiento, considerado como el rey de la medicina regenerativa, ‘mejora, pero no transforma’. Los polinucleótidos son fracciones de ADN filtradas, ultra purificadas y esterilizadas, derivados del esperma del salmón. Rejuvenecen la piel activando la producción de colágeno y elastina, mejorando la elasticidad y firmeza de manera duradera. Con ellos pueden tratarse zonas hasta ahora vetadas, por ejemplo, la delicada piel de alrededor de los ojos, que suele deshidratarse y envejecer antes que el resto de la piel. Están diseñados para estimular y promover la reparación de tejidos, mejorar la renovación celular, aumentar la elasticidad y la producción de colágeno y restablecer el equilibrio de la pigmentación de la piel, para un tono más uniforme.
Mejora gradual y progresiva de la piel sin crear volumen
Puede tratarse la delicada zona alrededor de los ojos
Actúan desde el interior rejuveneciendo rostro y cuello de forma natural.
Mejoran la pigmentación de la piel, aclarando y unificándola.
Los Bioestimuladores están diseñados para combatir los signos del envejecimiento mediante la regeneración del colágeno perdido, lo que mejora la estructura de la piel y ayuda a corregir la flacidez. Son ideales para personas que buscan resultados naturales y a largo plazo en la mejora de su apariencia facial, sin optar por cambios estructurales o cirugía. A diferencia de los rellenos dérmicos tradicionales que proporcionan volumen inmediato, actúan a largo plazo, mejorando la estructura de la piel al promover su regeneración. Los principales Bioestimuladores de colágeno son el Ácido Poliláctico, que estimula la producción de colágeno gradualmente, y la Hidroxiapatita de Calcio, que, si es necesario, proporciona un suave volumen según el método de aplicación.
Mejora gradual y progresiva de la piel
Actúan desde el interior rejuveneciendo rostro y cuello de forma natural.
El Poliláctico minimiza la huella estética.
También puede usarse en escote y manos
El uso de Factores de Crecimiento es una técnica que lleva años utilizandose en diversas áreas de la medicina, debido a sus propiedades regenerativas y curativas. Se obtiene al separar y concentrar las plaquetas presentes en la sangre extraída del paciente, lo que crea un producto que contiene una alta concentración de factores de crecimiento, fibrina y proteínas bioactivas. En la medicina estética, es también conocido como «Lifting de Vampiro», mejorando la textura y el tono de la piel, reduciendo las arrugas y promoviendo la producción de colágeno. Se aplica con microinyecciones y como respuesta a los factores de crecimiento inyectados, se estimula la producción de colágeno y elastina. Esto ayuda a la piel a repararse y a mejorar su apariencia.
Mejora gradual y progresiva de la piel
Sin problemas de rechazo al ser autólogo
Actúan desde el interior aportando una gran luminosidad.
Sin efectos de huella estética
Los tratamientos perfeccionadores de piel con Ácido Hialuronico, se conocen como Skinbooster e Hidrabooster, y son de los más demandados en consulta. Estos tratamientos se encaminan principalmente a hidratar profundamente las capas de la piel, dando como resultado una piel jugosa y luminosa, siendo apto para todo tipo de pieles y para todas las edades. Es sin duda alguna, un tratamiento de referencia tras un intenso periodo de exposición solar, recuperando rápidamente la piel sin cambiar los volúmenes faciales. Igualmente, sirve para complementar y alargar los efectos de otros tratamientos, como los Bioestimuladores. Aunque puede asemejarse a la Mesoterapia por aplicarse con microinyecciones, el nivel de introducción del hialurónico es más profundo.
• Aumenta la elasticidad y firmeza cutánea
• Reduce la apariencia de líneas y arrugas finas
• Proporciona un aspecto radiante de la piel
• Asequibles y combinables con otros tratamientos